Gobierno prohíbe eléctricas en zona a 20 kms. de proyecto que apoya PDF Imprimir E-mail
FUE EL MISMO EJECUTIVO EL QUE DETERMINÓ QUE HUEMULES DE NIBLINTO, EN COIHUECO, SEA UNA ZONA DE EXCLUSION DE GRANDES CENTRALES.

Los opositores al proyecvto esperan conocer la Resolución de Calificación Ambiental para recurrir a ministros.

Iniciativa turísticab orientada a generar miradores y desarrollo inmobiliario también es cuestionada.

Menos de veinte kilómetros separan a la Reserva Huemules de Niblinto de la zona donde estará ubicado el embalse La Punilla, distancia que según sectores conservacionistas  es insuficiente como para preservar la integridad de especies animales y vegetales que desde hace más de veinte años son objeto de un tratamiento especial por parte de entidades nacionales y extranjeras.

Quienes se oponen a la iniciativa estatal aprobada por la Corema del Bío Bío, señalan que por una distancia mayor a esa fue definitivamente retirado por el Presidente de la República el proyecto de construcción de la central termoeléctrica Barrancones, que estaba planificada cerca de Punta de Choros, en la Región de Coquimbo.

Ésta es una de las razones que, según ellos, harían inviable la construcción del megaembalse que destruirá 1.700 hectáreas de bosques y fragmentará el ecosistema, dificultando el paso de especies, entre ellas el ciervo nacional en peligro de extinción, hacia el oeste.

La Reserva, de unas nueve mil  hectáreas, fue adquirida por Codeff hace más de veinte años con recursos internacionales y es la zona donde existe el mayor número de huemules en Chile central, a diferencia de la Reserva Ñuble -también priorizada como sector en donde no pueden haber proyectos energéticos-, donde quedan muy pocos especímenes.

La cercanía de la zona de conservación y el futuro embalse y su amplia zona de inundación aparecen para entidades ambientales como absolutamente incompatibles y fue un elemento que no fue considerado por las autoridades cuando aprobaron la iniciativa.

Actualmente Codeff y la Municipalidad de San Fabián esperan conocer la Resolución de Calificación Ambiental que debe ser emitida en unos dos meses más por la Corema,  con el fin de preparar el recurso que será presentado ante el Comité de Ministros.

Rodrigo López, profesional de Codeff, señaló en otra arista que la RCA “debiera posiblemente considerar el estudio geológico que el Ministerio de Obras Públicas solicitó a la Universidad de Chile durante el mes de septiembre”.

Tal estudio es visto como una suerte de tabla de salvación, pues si los profesionales de la Universidad advierten que no es posible construir el embalse debido a la fragilidad de las rocas, el proyecto debiera ser retirado.

Por su parte el alcalde de San Fabián, Cristian Fernández, señaló ayer que en los próximos días contratarán a un equipo jurídico de Santiago con experiencia en temas ambientales con la finalidad de evitar, con fundamentos legales, la construcción de la obra de riego.
“Ocuparemos todas las instancias que están en nuestro poder para que no se levante un muro que embalsará millones de metros cúbicos y que al sufrir cualquier percance podría anegar miles de hectáreas destruyendo el pueblo”, señala el edil.
Y agregó que la decisión de la Corema debería haber sido pospuesta hasta que se instalara la nueva institucionalidad medioambiental.
“La decisión se adoptó de manera apresurada por las actuales autoridades. El proyecto debió haber sido rechazado y luego el MOP vería si es que lo presentaba de nuevo, pero ante las nuevas autoridades ambientales que darían más garantías de un análisis técnico”, sostuvo.
Y detalló que la iniciativa se aprobó a pesar de que no se dio solución a un centenar de puntos, entre los que se cuentan la erradicación de familias, reforestación, recuperación de sitios patrimoniales y arqueológicos.
Turismo
Tras la aprobación del proyecto, se dio a conocer un vasto plan de desarrollo turístico, consistente en la creación de miradores.

La iniciativa fue propuesta por un grupo de profesionales capitalinos,  quienes postulan darle otro cariz al futuro espejo de agua que se construirá eventualmente el 2011.

El estudio tiene como uno de sus objetivos más importantes evitar la transformación profunda de este ámbito natural por las intervenciones humanas futuras, “las cuales podrían originar un paisaje carente de naturalidad, entendida ésta como presencia de elementos autóctonos poco o nada alterados”. 
Según sus autores, “el medio físico-natural y la implantación del embalse aumentaría la potencialidad recreativa con actividades relacionadas a la presencia del agua, transformándose ésta en protagonista de la escena.  Ello daría lugar a una indefinida variedad de contrastes en cuanto a formas, estructuras y colores, sobre todo en la zona de contacto entre ésta y el medio terrestre”.

Las intervenciones implican obras como miradores, senderos, masas arbóreas, roqueríos, tierra, agua, cultivos, vegetación arbustiva y herbácea.

Y en la propuesta, surge una planificación del paisaje que reconoce distintas zonas. Entre las más importantes están las zonas de preservación ecológica, las zonas de uso público, las zonas de actividades turísticas vinculadas con lo natural, las zonas de desarrollo inmobiliario, las zonas de infraestructura turística y los miradores del embalse.

Sin embargo, tal iniciativa señala Rodrigo López, sería “el golpe de gracia al rico entorno pues la actividad humana generaría una presión adicional sobre el entorno ecológico”. El especialista indicó que el desarrollo de San Fabián debe estar ligado a un turismo de baja intensidad.

Fuente: La Discusión
 

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