Vecinos critican central CGE PDF Imprimir E-mail

 

Reaparecen nuevamente las críticas por la instalación de la Central hidroeléctrica que pretende la CGE en el río Ñuble.

 

Esta vez dirigentes y vecinos efectuan declaraciones en el Diario La Discusión de Chillan de su edición del 31 de enero. En parte de la crónica titulada ¿PELIGRO INMINENTE? los vecinos señalan:

Actualmente la economía de los lugareños se aboca principalmente a labores de crianza de animales y turismo, faenas que a juicio de los vecinos se verían seriamente afectadas con los trabajos. “Mire, acá yo hace años que tengo un camping y los turistas vienen a pescar y a hacer rafting... ¿Qué rafting van a hacer con el “caudal ecológico” con que va a quedar el río? ¿Qué peces van a pescar? El negocio está destinado a morir y la empresa dice que no va erradicar a nadie porque no es necesario... Aquí la mayoría de la gente ya tiene sus años y no es tan fácil cambiarles el modo de vida de la noche a la mañana. A mí no me sirve que a mi mujer le enseñen a hacer pan o a coser ropa porque no tendremos a quien venderle los productos... Es una tontería”, señala un Pedro Vergara desesperanzado, pero que igual dice haber dado la batalla y haber hecho lo imposible por revertir la idea del proyecto. La realidad señala que los trabajos durarán 30 meses, que el río quedará con un caudal mínimo que atentará contra el negocio de Don Pedro (Camping Los Yugos) y también contra el resto de los aproximadamente 12 campings que existen en el tramo del canal.

En el valle no sólo importa la muerte de las labores comerciales, sino que también el golpe ecológico que sufrirá el río. Sergio Sander Rojas, presidente del Comité de Defensa del Medio Ambiente Comunal, señala que “Hace más de dos años que le tratamos de hacer ver a las autoridades el problema, pero a nivel regional no tenemos el suficiente apoyo... Muchas especies tendrán que irse río arriba o abajo, muchos peces morirán. En la Conama hay corrupción y todo está a favor de la empresa. Dijimos que habían hallazgos arqueológicos y no nos pescaron, tampoco con los rodados y no les importa que sean 18 kilómetros de agua que pasarán por encima de la cabeza de la gente”.

“POCA PLATA”
“La verdad es que nosotros estimamos que con $30 millones estaba bien de indemnización...  es que estas tierras ya no van a valer nada después, aquí no es llegar y pasar a llevar a la gente”, dice Pedro Vergara, pero la empresa se mueve en parámetros muy distantes de lo que los vecinos pretenden. Si bien CGE no contempla erradicación, las compensaciones que se manejan tienen otros montos, otros sentidos y van por el lado de mejoramientos de infraestructura y planes de generación de empleos.

La vecina Silvia Pinilla reconoce que llegó a acuerdo con CGE Generación para la construcción de una pequeña vivienda en su terreno como paliativo por las obras y de manera compensatoria, pero tras seis meses de la entrega su casa muestra evidentes grietas que, junto con cuestionar la calidad del trabajo, también avalarían la tesis del terreno inestable que pretende clarificar el estudio geológico externo encargado y que debe ser visado por la Corema.